Y TÚ, CAMINAS?

SÍGUEME

En ocasiones cuando estas en un grupo de personas donde se desarrollan conversaciones diversas, escuchas “Tengo el hábito de levantarme temprano para aprovechar el día” o escuchas, “Mi vecino tiene la manía de levantarse temprano para hacer no se qué, y me despierta”.  Curiosamente esta frase podría salir de la boca de la misma persona y aunque los dos se levantan temprano y, quizás la intención de ambos sea similar, la percepción sea diferente.  Hace varios años escuche a una persona que me atrajo su estilo de orar, donde resulto que lo que expresaba me era interesante y, entre las cosas que comento, recuerdo una frase que decía “Cuando yo hablo emito sonidos y cuando habla mi vecino hace ruido”.  Seguramente somos egoístas con los demás y pocas veces nos miramos en el espejo para observar en que sentido estamos evolucionando.  Con todo esto no pretendo ser moralista ni critica con los demás, trato de disfrutar de mi vida, siendo consciente de mis virtudes y defectos.  Entre las variadas oratorias que siempre me a gustado escuchar, sobre todo de personas que tienen algo que aportar para mejorar nuestra vida;  recuerdo un doctor (cuyo nombre no recuerdo) que expresó que la mejor medicina contra la depresión es caminar.  Después de esto, busqué, indagué y desde entonces y, de esto hace ya muchos años, camino todos los días entre 30 y 40 minutos.  

 

Para mi es como una obligación, o mejor dicho, como una necesidad, como el dormir, el comer, el beber.  No importa el tiempo climático que haga, todos los días camino ese tiempo, o por la mañana temprano, o después de comer, siempre busco un momento en el día para caminar.  El “acto de caminar”, lo llamo a caminar a un paso ligero, sin prisas, sin correr pero, no a pasear.  Es importante que el lugar que busques para caminar sea un entorno NO HOSTIL.  Busca un lugar alejado del ajetreo y bullicio de una calle ruidosa, preferiblemente un lugar donde el entorno goce de zona verde, árboles, jardines, pocos edificios y poca gente.  Observar un árbol no genera agresividad, genera serenidad, paz, y cuando caminas buscas paz, tranquilidad y sosiego para encontrarte todos los días un poco contigo mismo, quién eres y qué estás haciendo, busca en tu interior, qué te aporta esta vida y qué estás tu aportando.  Caminar durante este momento del día no se trata de hacer un examen de conciencia, simplemente dejarse llevar por tu mente mientras caminas, es un fluir de pensamientos que entren en armonía pacífica con tu entorno, precisamente de ahí la importancia del entorno armonioso, que te genere serenidad.

 

Camina a diario buscando paz interior.

“Los menús de Ana”, disfruta con los 5 sentidos de mi cocina en tu domicilio. (Ana Dos Santos)
Caminar es la mejor medicina contra la depresión.

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